Rollitos de maki crudiveganos con arroz de coliflor

Ingredientes para cuatro personas:

Para el «arroz»:

½ cabeza de coliflor o 500 g de chirivía pelada

1 C. de aceite oliva

1 c. de de vinagre de umeboshi o vinagre de arroz

1 C. de sirope agave o miel

½ c. de sal de mar

½ c. de comino en polvo

1 C. de semillas de sésamo negro (opcional)

sushi maki crudiveganosPreparación

Triturar la coliflor o chirivía en un procesador de alimentos  Hay que tener cuidado de no triturar en exceso, para que quede como granos de cuscús y no como un puré. Poner en un bol y aliñar con el resto de los ingredientes mezclando muy bien.

Ingredientes para los rollitos maki:

4 hojas de alga nori

Arroz de coliflor

1 aguacate maduro, cortado en tiras largas

1 zanahoria (o pimiento rojo), cortada en tiras largas y finas

1 pepino (o espárragos), cortado en tiras largas

1 puñado pequeño de espinacas o rúcula

Germinados de alfalfa

Encurtidos de jengibre (opcional)

Wasabi (opcional)

Para el aliño

¼ T. tamari o salsa de soja (60 ml). (Siempre que sea posible debe preferirse el tamari a la salsa de soja, ya que el primero es libre de gluten).

Zumo de medio limón

Zumo de media naranja pequeña

1 C. de de agua

Preparación

Extender la esterilla de madera para makis y cubrir con film adherente.  ESTERILLA-para sushi 620260

Colocar una hoja de alga nori en la parte central de la esterilla con la cara más brillante de la lámina hacia abajo. Las láminas de nori suelen tener unas delgadas líneas marcadas que deben quedar perpendiculares a quien las prepara.

Esparcir el arroz de coliflor de manera uniforme sobre la hoja de nori creando una capa de medio a un centímetro de espesor, aprox. Hay que dejar 2 cm del borde superior de la lámina sin arroz para poder cerrar el rollo con más facilidad.

Colocar una línea de las tiras de verduras a lo largo de la hoja nori a unos 2 o 3 cm del borde inferior de la hoja. Colocar algunas hojas de espinacas o rúcula encima de las tiritas de verduras y después algunos germinados. Para efectos decorativos se puede dejar que la parte brotada de los germinados y algunas tiras de verduras quedan salidas de cada lado del rollo.

Tomar la parte inferior de la esterilla y envolver la hoja nori con cuidado creando un rollito. Para que quede más compacto, hay que ir presionando con suavidad todo lo largo de la esterilla mientras se va enrollando.

Cuando se tenga el rollo, sellar la tira de hoja de nori restante poniendo un poco de agua a lo largo de la lámina y presionando suavemente el rollo. Para cortar el rollo es necesario usar un cuchillo afilado y mojar el cuchillo en agua antes de realizar cada corte. Para realizar los cortes usar como guía las líneas que tiene la hoja. Cada rollo debería dar entre 6 y 8 rollitos.

Repetir el proceso con las 3 hojas nori. wasabi-ginger 200180

Acompañar con los encurtidos de jengibre y wasabi para un auténtico sabor japonés.

Semillas de calabaza: un alimento extraordinario

La calabaza es un alimento maravilloso pero sus semillas son en verdad extraordinarias.

Una onza de semillas de calabaza ( 28,3 gramos) contiene 9,35 gramos de proteína. Esto es cerca de dos gramos mas que la misma cantidad de carne.

Por supuesto su muy alto contenido de proteína las convierte en una excelente adición para cualquier ensalada o simplemente como tentempié.

calabaza semillas 620*220

Sus beneficios para la salud son múltiples:

1. Triptófano : Ayuda a combatir la depresión, pues es un aminoácido esencial en la dieta humana precursor de la serotonina y la niacina.

Acido Glutámico: Otro muy importante aminoácido, vital en la función neurotransmisora. Es precursor del acido GABA importante para ayudar con la ansiedad y básico en la prevención de la diabetes.

Fito-esteroles: Reducen los niveles de colesterol de baja densidad, el llamado «malo» o (LDL) y aumentan el colesterol de alta densidad, HDL o «bueno». Juegan un papel importante en la prevención del cáncer como la mayoría de los fito-nutrientes que se encuentran en las plantas.

Zinc: Un mineral básico para fortalecer el sistema inmunológico y combatir la osteoporosis.

Las semillas de calabaza están llenas de minerales importantes como el fósforo, manganeso, cobre, potasio, calcio, hierro, magnesio y selenio.

Contienen también vitaminas como la K, E, tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantotéico y piridoxina.

Este maravilloso alimento contiene también cantidades importantes de ácidos grasos omega-3, tan necesarios en la dieta moderna.

Pesticidas químicos en la comida

Los pesticidas de síntesis en la agricultura que se vierten a través de las aguas a ríos y mares, contaminándolos con mercurio y metales pesados, son sustancias que luego consumimos a través de la cadena alimenticia sin siquiera notarlo cuando consumimos pescados. En particular, peces grandes como el atún o el tiburón son los más contaminados de mercurio ya que lo absorben al consumir otros peces y a través de su piel.estela blanca en el mar 620*300

La agencia de protección medioambiental de Estados Unidos (epa) indica que consumir grandes cantidades de mercurio a través del atún puede tener consecuencias dañinas en el sistema nervioso. El envenenamiento por mercurio puede llevar a deteriorar nuestras habilidades de visión, habla y oído. Asimismo se puede producir daño neurológico, puede también ocasionar debilidad muscular e incapacidad para caminar, así como la pérdida de coordinación motora. Altos consumos de mercurio están relacionados también con el aumento en las tasas de cáncer, según estudios hechos por la epa en roedores alimentados con atún que han generado tumores en el hígado.

En la práctica médica de hoy se conocen muchos casos de humanos que han consumido elevadas cantidades de atún y otros peces contaminados, que han desarrollado cáncer en diversas partes del sistema digestivo.

pez con careta real 220*140

Una de las manifestaciones iniciales de toxicidad por metales pesados es el cansancio generalizado y la falta de actividad. De presentar estos síntomas bien valdría la pena solicitar un chequeo de metales pesados en el torrente sanguíneo o a través de muestras de cabello.

Los pesticidas son elementos tóxicos que nuestro nuestros órganos de limpieza, en particular el hígado y los riñones no pueden manejar adecuadamente. Nuestro cuerpo no esta diseñado para consumir químicos y la acumulación de toxinas derivada del permanente consumo de alimentos cultivados con pesticidas termina agotando nuestros sistemas de depuración y produciendo enfermedades graves.

Consumir comida orgánica o ecológica siempre que sea posible es un regalo para nuestra salud. Es un sencillo paso para cuidar nuestro cuerpo, nuestra vida y la del planeta que esta siendo atacado por esta plaga de productos químicos que envenenan sus aguas y sus tierras.

Hamburguesa de Lentejas

Receta Vegana

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Ingredientes:

1 taza de lentejas

2 1/2 tazas de agua

1 cucharadita de sal marina o del Himalaya

1 cucharada de aceite de oliva

1/2 cebolla picada

1 zanahoria picada

1 cucharadita de pimienta

1 cucharada de Tamari o salsa de soja

3/4 de taza de avena en copos, finamente molida

3/4 de pan integral rallado o harina de almendras

opcional :1 cucharadita de jengibre fresco rallado ( para mejorar la digestibilidad de las lentejas )

Preparar:

Cocer las lentejas en agua con la sal cerca de 45 minutos hasta que las lentejas estén suaves y el agua se haya evaporado.

Sofreír la cebolla y la zanahoria en el aceite hasta que estén suaves. Tomará unos 5 minutos o menos.

En un bol mezclar todos los ingredientes cocidos junto con la pimienta, la salsa soja o Tamari, la avena y la ralladura de pan integral o la harina de almendras y la cucharadita de jengibre.

Una vez listas las hamburguesas se pueden sofreír por 1 o 2 minutos en cada lado para darles textura.

Servir:

Acompañada de una buena ensalada.

Conservar:

Las hamburguesas que no se consuman se pueden congelar para futuras comidas.

Desayuno verde: la mejor forma de empezar el dia

corazon de verdurasUno de los cambios más relevantes en la alimentación que busca darle valor y densidad nutricional quizá sea el del desayuno. En los países de Occidente rompemos el ayuno nocturno de muy mala manera, con panes, mermeladas, huevos, salchichas, tocineta, embutidos, café, yogures y cereales procesados. Es un verdadero crimen contra el organismo.

Todos estos productos son muy acidificantes, llevan una alta carga de proteína animal y varios de ellos se convierten en glucosa, elevando la carga de glicemia en la sangre. Otros son altos en grasas saturadas. Casi todos son muy bajos en agua y fibra, con lo cual promueven la constipación. Una mala forma de iniciar el día, con una pesada digestión luego de una larga noche de ayuno. El desayuno debería ser, por el contrario, una inyección de nutrición y energía. Se podrían elegir, entonces, alimentos similares a los que necesitamos en el resto de las comidas, alcalinizantes y con alta densidad nutricional.  (CONTINUAR LEYENDO…)

Superalimentos: Hierba de trigo (wheatgrass) y otras hierbas de cereales

Extracto del libro «EL PODER DEL ALIMENTO»

Las semillas de hierba de trigo germinadas merecen capítulo aparte por sus exclusivas propiedades alimenticias y depuradoras. A pesar de su nombre, no tiene nada que ver con el trigo normal.en bandeja

Una vez germinadas estas semillas crecen como una hierba y desarrollan un extraordinario potencial. El extracto o zumo de la hierba de trigo es la mejor fuente existente de clorofila viva. La clorofila, como lo mencioné en el apartado sobre los germinados, es una fuente alimenticia vital que aporta ingentes cantidades de oxígeno a nuestro sistema sanguíneo, es el primer producto de la luz solar y por tanto contiene más energía del sol que cualquier otro elemento; es energía del sol pura. La clorofila es también un agente antibacterial y regenerador de la sangre.

Es cierto que la clorofila también se puede obtener de otras plantas, pero en la hierba de trigo cultivada orgánicamente se han encontrado hasta 92 de los 102 minerales que se pueden encontrar en el mejor de los suelos.

Entre ellos se destaca su contenido de calcio (once veces más que la leche o las espinacas), magnesio (cinco veces más que los plátanos), hierro (cinco veces más que las espinacas), cobre, zinc, manganeso, selenio, yodo y potasio. La hierba de trigo aporta también todos los aminoácidos esenciales para for- mar proteínas en el ser humano.

La hierba de trigo es también uno de los más poderosos alimentos en materia de vitaminas, enzimas, fitonutrientes y minerales. Contiene, por ejemplo, vitaminas A, B1 (treinta ve- ces más que la leche), B2, B6, C (sesenta veces más que las naranjas), vitamina E (cincuenta veces más que las lechugas), ácido fólico, ácido pantoténico y colina, entre otras, llegando incluso a tener B12 en pequeñas cantidades, vitamina que es casi inexistente entre los vegetales.

Estudios comparativos sitúan a la hierba de trigo joven con un potencial nutricional veinte veces superior al de la mejor verdura.shots

Adicional a su inigualable densidad nutricional, la hierba de trigo posee otras cualidades de excepción. Es una sustancia excelente para limpiar toxinas en el cuerpo. El Dr. Earp-Thomas indica que, en cuanto a su poder como agente desintoxicante, quince libras de hierba de trigo equivalen a 350 libras de zanahoria, lechuga y apio. Su capacidad para arrastrar fuera del cuerpo metales pesados, como el mercurio y el plomo, es también reconocida;  junto con algunas algas marinas, es uno de los pocos alimentos que pueden realizar esta función con éxito.

Esta hierba ayuda también a disminuir la tensión arterial y es un excepcional limpiador de hígado y riñones. Su contribución en la mejoría de los problemas sanguíneos como la anemia es también un hecho cierto.

Por otra parte tiene muchas aplicaciones en curación de heridas y problemas de la piel, como eczema o psoriasis.

La hierba de trigo se puede germinar en casa y crece como cualquier otra hierba, preferiblemente sembrada en tierra orgánica, aunque también se puede cultivar sin tierra, como los demás germinados, pero su cultivo en tierra hace que absorba muchos más minerales.

En muchas tiendas de salud se consigue la hierba de trigo ya cultivada. Con la hierba joven, de unos siete días, se hace un extracto que es como tomar clorofila líquida mezclada con la mejor dosis posible de minerales, enzimas, fitonutrientes y vitaminas. Este “elixir” verde contiene todas las propiedades arriba descritas y es también un alcalinizante de primera categoría.

Su uso es aconsejado para todas las personas y en especial cuando hay problemas degenerativos y de intoxicación por metales pesados. Hoy en día una gran parte de la población está envenenada con mercurio procedente de las fuentes de agua a través, en su mayoría, del pescado y mariscos, por lo que es muy aconsejable hacer tomas de extracto de hierba de trigo para limpiar el hígado y todo el organismo de estos metales tóxicos.

Para extraer el zumo de la hierba de trigo es necesario contar con un extractor de jugos de tipo masticador, que no centrifugan sino que extraen el zumo por presión sobre los alimentos. Otra opción, no tan óptima pero de gran valor nutricional, es tomarla en pastillas o polvo que se consiguen en algunas tiendas naturistas o de salud.juicer

Al ser un alimento tan fuertemente depurador, la iniciación con la hierba de trigo requiere de cierto proceso pues sus efec- tos se sienten de manera casi inmediata (por su muy rápida absorción) en el hígado y puede producir náuseas durante los primeros días de su toma. Por otra parte su sabor es fuerte y poco agradable, con lo cual puede ser necesario para algunas personas mezclarla con zumo de manzana o de zanahoria para darle un mejor sabor.

En cualquier caso las cantidades a tomar son mínimas, comenzando con una o dos cucharaditas, hasta un máximo de un cuarto de taza y de manera ideal sin mezclarla una media hora antes de las comidas.shot

Hay otras hierbas que tienen propiedades nutricionales también muy relevantes, como las hierbas de kamut, cebada o alfalfa. En el mercado de productos ecológicos se consiguen tam- bién mezclas de varias hierbas de cereales en polvo o pastillas. Estos productos son ideales para las personas que viajan mucho,

ya que no siempre es fácil conseguir verduras o germinados. Las hierbas de cereales también son muy aconsejables en casos de acidez, gastritis o úlceras pues son maravillosas como elemento alcalinizador y depurador. Cuando la alimentación se ha desviado de la alcalinidad por cualquier motivo, la hierba de trigo tendrá efecto alcalinizante sorprendente.

Prólogo completo del libro «EL PODER DEL ALIMENTO»

 

Lo que comemos afecta nuestra forma de vivir, la salud y la posibilidad de alcanzar una longevidad digna y sin enfermedades. Aunque parece una obviedad algunas personas pueden pensar que no es así, pero lo cierto es que en muchos casos no tenemos unas bases sólidas para determinar cómo nos afecta. Recibimos todos los días incontables datos fraccionados sobre lo que es bueno o malo para la salud, pero la información no es precisa. Mucho nos llega a través de los medios de comunicación, en gran parte pagados por la gran industria a través de la publicidad, sesgado todo por intereses económicos o en ocasiones políticos que nada tienen que ver con un genuino interés por mejorar la salud pública.

Hay una gran cantidad de información científica que convalida el camino que debemos seguir para llevar una vida plena, saludable y con mayor energía hasta la edad más adulta. ¿Y cómo es que la alimentación y el estilo de vida afectan la salud? es una pregunta que estudios serios, de fuentes reconocidas y prestigiosas han tratado de responder durante años.

En un mundo donde la enfermedad crece sin control, donde el número de personas con enfermedades graves, entre otras las del corazón, cáncer, diabetes,Alzheimer, osteoporosis, esclerosis, es día tras día mayor, no queda más que preguntarse: ¿de dónde proviene esta pandemia de enfermedades crónicas y de muerte prematura?

Este libro recopila, de forma ordenada, la mejor información disponible y pretende exponer lo que está ocurriendo con la alimentación y la salud, cuáles son los problemas, sus causas y cómo podemos evitar ese tenebroso mar de dolencias. En la manera como se vive y los alimentos que se toman se encuentran muchas de las claves para lograrlo. Estilo de vida y nutrición son las palabras mágicas.

¿Y cómo llegué a descubrir una alternativa de salud luego de años de enfermedad? Desde niño soporté serios problemas de salud respiratoria y gástrica. A los 27 años, siendo director financiero de un mundialmente reconocido laboratorio farmacéutico, me resultaba impensable que alguna dolencia se pudiera tratar por fuera de la oferta científica de los laboratorios farmacéuticos. No obstante, después de tomar por años una enorme cantidad de medicamentos diariamente, mis padecimientos no se aliviaban y frustrado acudí, por consejo de un muy querido amigo, a la consulta de un renombrado médico alternativo quien en cuestión de minutos me dijo de forma taxativa que la única solución para resolver mis problemas tanto respiratorios como gástricos era dejar de comer carne; si lo hacía tendría una vida normal y saludable, de lo contrario no viviría muchos años.

Tal indicación, sin que mediaran medicamentos ni los acostumbrados exámenes o procedimientos de la medicina tradicional, era toda una conmoción para mi manera de pensar pero estaba tan cansado de los pobres resultados de la medicina tradicional que ese mismo día, a pesar de estar a dos semanas de mi boda y con gran cantidad de festejos por delante donde la comida era protagonista, fue el último día que comí carne.

Con la ignorancia absoluta de lo que significaba una alimentación sin carne, pero con férrea disciplina, inicié de inmediato ese camino.

A partir de ese momento todos los medicamentos, pastillas, inhaladores, inyecciones y vacunas que tomaba varias veces al día se fueron de una vez por todas al cajón de los recuerdos. Para mi sorpresa, me fui recuperando rápida y milagrosamente. El diagnóstico de ese médico y el consecuente cambio de alimentación transformaron una enfermedad constante en salud y vitalidad.

Y no soy una excepción. Conozco innumerables experiencias similares en las que personas -incluso desahuciadas, con cáncer terminal– por haber modificado su alimentación drásticamente y cambiado su estilo de vida, recuperaron su salud ante la incredulidad de sus propios médicos tradicionales.

Gran parte de la medicina actual está lamentablemente orientada por la rentabilidad: la ecuación consiste en dejar que la enfermedad ocurra de forma recurrente para proveer al paciente de medicamentos que reduzcan los síntomas sin curar la enfermedad en su origen. Bajo esta óptica de no curar las causas sino de paliar los síntomas, las enfermedades crónicas son la fuente mayoritaria de ingresos de la industria farmacéutica.

Si por ejemplo se tiene acidez se debe tomar una “mágica” pastilla durante toda la vida. Este es el dictamen de la industria y de la medicina tradicional, en lugar de buscar la causa de la acidez y solucionarla. Algo tan sencillo como revisar y cambiar la alimentación evitaría, en la mayoría de los casos, este problema y la consecuente dependencia de un medicamento con efectos secundarios. Como este caso se podrían enumerar muchos otros acerca de cómo funciona el mundo de hoy alrededor de la salud.

Lo que sabemos con absoluta certeza, derivada del soporte experimental y científico, es que con la alimentación se está gestando la diferencia entre una buena salud o la enfermedad. Es así de sencillo.

Por desgracia, hoy, en las facultades de medicina, o no se enseña nutrición o apenas se dictan algunas horas de clase al respecto. No obstante la ciencia ha dado pasos de gigante en desentrañar qué hay detrás de los alimentos y es justo ese tema el que pretendo darle a conocer al lector.

Lo sorprendente es que una buena dieta no solo cura una enfermedad en particular sino que, a través de una buena dieta, se previenen y en muchos casos se curan las enfermedades degenerativas del mundo moderno. Cuando el cuerpo inicia un proceso de sanación derivado de una dieta sana y un estilo de vida adecuado, se cura por completo, y no sólo de una enfermedad; de todas.

Para avanzar en el camino de la salud es necesario, en primer lugar, entender qué es lo que en verdad sucede en el campo de la industria alimenticia multinacional. Nos vemos abrumados por una información ambigua, confusa y tergiversada a través de la publicidad que esa poderosa industria contrata.

En este libro se recopila información veraz, se hace un diagnóstico de la salud actual y se ofrecen soluciones concretas para recuperar o crecer en el camino de la salud. Una lectura con mente abierta permitirá que el lector decida y se anime a experimentar. No hay caminos únicos y tampoco dietas únicas, pero una vez conocidas las alternativas se podrá construir el camino individual más adecuado, de forma libre y sobre todo consciente.

Y es la salud lo que está de por medio, el decidir que se pueda o no llevar una vida plena, con energía y felicidad durante muchos años. Está en juego evitar largas enfermedades crónicas que terminarán ocasionando un daño inmenso a cada quien y, de manera indirecta, a toda una sociedad.Y también está en juego la salud del planeta entero.

El objetivo de este libro, tanto como el de gran cantidad de científicos que han dedicado su vida a la investigación sobre estos temas, será pues contribuir a modificar positivamente la salud de quien se atreva a comprobar que toda la información presentada aquí es verídica.

Leerlo tomará sólo unas pocas horas pero los beneficios derivados del conocimiento y su puesta en práctica acompañarán al lector durante el resto de su vida.

Boris Chamás

Dilemas resueltos: introducción al libro «el poder del alimento»

Por: Dra.Elsa Lucía Arango

El título que le he dado a este prólogo resume el texto de Boris Chamás, fruto no solo de múltiples estudios en diversas fuentes y academias donde los más prestigiosos expertos de nutrición exponen sus teorías y experiencias, sino de una vida consagrada a la búsqueda de la verdad, tal y como lo ha hecho el autor de este libro.
Buscando aproximaciones a un conocimiento verdadero sobre mitos y realidades en nutrición, Boris inició esta investigación desde joven, y su principal laboratorio han sido él mismo y su familia, laboratorio que ha extendido, ahora que ha acrecentado sus conocimientos y la forma de sustentarlos, a sus allegados.

Con este libro nos ayuda a muchos más compartiendo en forma fácil y accesible los resultados de su búsqueda. Resuelve varios de los dilemas que nos crea la actual información médica, en contraposición a la investigación real sobre el tema. Lamento decir que usualmente somos los médicos los que me- nos sabemos de nutrición y nos dejamos engañar por los pocos conocimientos que nos dieron sobre ella en las facultades de Medicina; por ello el médico general no es quien orienta al paciente sobre lo que es una buena alimentación, que le ayude a prevenir y curar enfermedades.

Con la excepción de algunos médicos extraordinarios como el doctor John McDougall, que comprendieron, apartándose de lo aprendido en sus facultades, que una acuciosa observación de la dieta era más importante que la cirugía y la medicación para prevenir y revertir enfermedades, el papel de orientadores de la nutrición sana lo están asumiendo pioneros del tema, no médicos, investigadores honestos que incluyen a veterinarios como el doctor T. Colin Campbell, quien con sus meticulosos estudios aclaró muchos de los mitos que teníamos sobre nutrición, epidemiólogos, amas de casa, naturistas, ingenieros como Boris mismo. Solo algunos médicos y nutricionistas dan a la nutrición el papel que se merece y están dedicados por lo general a la medicina complementaria.

Por fortuna, el mundo está dando un viraje.Ya se habla en medicina universitaria sobre la importancia de la alimentación sobre la salud y se hacen investigaciones sobre el tema. El público en general ha comprendido que se tiene que hacer cargo de su salud, la cual es lo suficientemente importante como para dejarla solo en manos de los médicos.

Este libro le permite, a quien esté interesado en su propia salud, conocer el estado actual sobre las investigaciones más avanzadas sobre nutrición y salud, y nos resuelve los dilemas más frecuentes: ¿la leche es saludable?, ¿cuántas proteínas necesitamos?, ¿es mejor comer carne o ser vegetariano?, ¿qué ocurre con el trigo?, ¿qué le hacen el azúcar y los colorantes a nuestra salud?, ¿cómo ser crudívoro?, ¿ cómo llevar a cabo una dieta alcalina y para qué sirve?
Estos y muchos otros dilemas se resuelven, respaldados por estudios científicos de excelente calidad.

Una de las conclusiones a la que probablemente llegarán la mayoría de los lectores es que tanto la buena salud de la raza humana, como la sobrevivencia planetaria, dependen de nuestra ética en el comer.

El poder del alimento nos ayuda a aprender a comer saludable y agradablemente, contribuyendo a disminuir la violencia contra los animales y mitigando así el impacto que nuestra dieta causa sobre el calentamiento global, temas que nos competen absolutamente a todos. Este libro no es para leer y dejar en el anaquel de la biblioteca. Nos guía a cambiar hábitos diarios, de allí su gran importancia.

¡Gracias Boris por este texto!

Elsa Lucía Arango
Médica General – Universidad Javeriana Especialista en medicinas alternativas