
Estamos rodeados de azúcar por todas partes, nuestra comida está inundada de azúcar: panes, yogures, gaseosas, jugos, tortas, dulces, cereales, chocolates y aún cosas tan inesperadas como sopas, pastas y la gran mayoría de las salsas contienen azúcar o edulcorantes artificiales en cantidades importantes.
La vida social desde la infancia se desarrolla al lado del sabor dulce: fiestas y premios tienen que ver con recompensas azucaradas.

Podríamos decir que vivimos adictos al azúcar. Por tanto, es necesario tratar el problema como una adicción pues de lo contrario va a ser difícil erradicarla. (continuar leyendo…)


